La criba vibratoria consta principalmente de una caja de criba, un excitador, un mecanismo de suspensión (o soporte) y un motor eléctrico. El motor eléctrico impulsa el eje principal del excitador mediante una correa trapezoidal; la fuerza de inercia centrífuga resultante generada por los pesos desequilibrados en el excitador hace que la caja de la criba vibre. Ajustando los pesos excéntricos del excitador se pueden conseguir diferentes amplitudes.
Ventajas clave de las cribas vibratorias:
1. Debido a la intensa vibración de la caja del tamiz, la obstrucción del material en las aberturas del tamiz se reduce significativamente, lo que resulta en una alta eficiencia y productividad del tamiz.
2. La estructura es simple y la superficie de la pantalla se puede quitar y reemplazar fácilmente.
3. El consumo de energía eléctrica por tonelada de material cribado es bajo.